Vérae, 04 de Aerthas 629 D.C.
Mi tormento llega a su fin. Puedo leer en este totem la historia y en ella grabada mi nombre. Llevo siglos evitando llegar a este bosque, a este momento. El miedo de no tener las fuerzas suficientes para enfrentarme a los cazadores me mantuvo cautivo.
He deshonrado mi linaje, a los guerreros sagrados de la Reina, a mi familia... al mundo entero. Todo concluye hoy. Hasta el último latido prometo enfrentarme a cada uno de ellos.
No estaré solo. Me rehuso a ser un juguete de estos inmortales. Los tres que descendieron a ofrecerme este trato deberían ser suficientes para combatirlos.
Sus protegidos ya están a salvo de los peligros de Verae. Aunque su falta de fe y su impaciencia pudieron traicionarlos, mi parte del trato ya está hecha. Les toca a estos continuar nuestro legado sirviendo a la Reina.
¡¡Que la tormenta y la luz se unan esta noche incitando a los dioses de la muerte a llevarse las almas de nuestros enemigos!!