Verae, 07 de Aerthas 629 D.C.
Ha sido un largo viaje hasta Verae. Paso a paso el destino se abre camino junto a ellos, los elegidos. Desde su primera misión en Madrul, donde el exceso de confianza y la inmadurez los hizo cometer un error de juicio, los dioses han seguido su viaje.
Aquella vez abusaron de su suerte sabiendo que estaban tras ellos. Dormir en las fauces del peligro nunca es una buena opción. Deyanari estuvo muy molesto por tener que perseguir diablos hasta el infierno para enmendarlos. Tienen suerte que él haya jurado no dañar a ningún ser vivo... mucha suerte.
En Madrul corrieron un gran riesgo al separarse para intentar entrar (puede que el pirata haya sido útil, pero requería un corte de lengua). Gracias a que todo había sido dispuesto y a los contactos de Thaldern pudieron encontrar al mítico cazador de vampiros: Grixx "Luz entre las Sombras". Sabía que su relación con él iba a ser dura, pero no imaginé que tanto.
Al parecer no les cayó muy bien depender de los siglos de pericia de este caballero de la antigua Orden del Cuervo. Creímos que cuando los contactó con Abigail y pensaron en enrumbarse a Escia iban entendiendo el por qué estaba él con ellos. Lástima que Racag demostró una vez más tener miedo a tomar una decisión. Finalmente, eligieron el camino más difícil: atravezar el Bosque Eterno.
Llegar a la Casa Atreium no fue tarea fácil: la maldición de los elfos oprimió sus poderes, la magia que enloqueció a las criaturas que lo habitaban y la desunión fueron duros rivales.
La fortuna les sonrió por un tiempo, cuando Eriol les marcó el camino hacia el Hogar de los Elfos. Perdieron a su guía porque debíamos protegerlo y entre la niebla se desvaneció el corsario. Tuvimos que enviar a Zephiross porque el grupo languidecía y las cartas decían que lo seguirían haciendo. Todo esclareció al llegar a Verae.
Los elfos despertaron, partieron a la guerra y Racag se fue con ellos. Quedaron seis, pero ¿por cuánto tiempo?. Aún no puedo vislumbrarlo. Imnaeleras los llevó al Segundo Templo de Yorday "Sabiduría y Conocimiento". El Dios del Conocimiento Oculto les enseñó una gran lección: Paciencia y Trabajo en equipo son sus mejores armas para tener éxito.
Ahora que Verae se reanima, que el mal ha bajado sus defenzas y solo falta un templo por encontrar, el panorama se complica. Muchos rumbos se entrecruzan en un futuro no tan distante. Descubriremos el peligro del que nos advertían los dioses, aquel del que nuestro antiguo Amo intentó protegernos.
¿Quienes serán los involucrados? ¿Hasta dónde podremos evitar una catástrofe que involucre a todo el multiverso? Nos hacemos esas preguntas todos los días. Confiamos todas las respuestas del futuro a seis mortales avanzando hacia la penumbra. Sólo queda su camino, el único faro de todas nuestras vidas.
No deben fallar.
