Rusnaj, 28 de Beryos 628 D.C.
He pasado mucho tiempo esperando una oportunidad. Al lado de estos jóvenes creo que por fin a llegado. Pude darme cuenta de sus limitaciones en nuestro último combate, pero hay fuego en su mirada y en sus corazones. A veces eso es todo lo que se necesita para sacar adelante una batalla.
Me sorprendieron su tenacidad y coraje, sobretodo al darse cuenta de su inferioridad táctica. Nos sorprendieron a pesar de que estaban advertidos. No creía en el poder que me había comentado el León. Nunca había enfrentado caballeros elementales y temo que ellos continúen apareciendo en nuestro camino.
Los dioses han bendecido nuestro viaje. Siento que su presencia se incrementa a cada paso que damos y es mi deber honrar sus deseos. El destino nos depara nuevas sorpresas en nuestro camino, tal cual me lo dijeron las cartas.